Por Redacción / EL MEXICANO, el gran diario regional. Se publicó en: Edición impresa
domingo, 03 de abril de 2011
¿Cuáles son las características de la ciencia ficción mexicana además de la aseveración de Federico Schaffler de 1990, al mencionar su calidad literaria?
En primer lugar hay que precisar lo anterior: hay calidad literaria, sí, pero no es la regla. Hay autores valiosos, con un estilo propio, pero la vasta mayoría son escritores aficionados que han visto películas, han atesorado videojuegos, han seguido programas de televisión o han leído comics y por eso creen estar preparados para escribir ciencia ficción.
Pocos son escritores en el sentido literario: creadores que reconocen que no se trata de escribir historias con robots o en planetas lejanos sino que escribir ciencia ficción consiste, como toda literatura, en ejercer un dominio del lenguaje, en crear tramas originales, en hacer coherente una historia, en definir personajes como seres auténticos y no como marionetas que se mueven al antojo de la acción, en establecer una visión de la realidad, en tomar posturas ante el mundo que vivimos. Literatura a secas.
En tal caso, pocos autores hay con esa capacidad en México –y yo diría en cualquier nación-, pero los hay: Gerardo Porcayo, José Luis Zárate, Bernardo Fernández, Pepe Rojo y unos pocos más. Todos ellos siguen en pie de lucha, sin dejarse vencer por la falta de oportunidades editoriales o el desánimo ante el desdén generalizado de la literatura nacional. Y prueba de esta actitud de resistencia la vemos en el proyecto de los minbúks de Pepe Rojo, que desde 2010 ha logrado publicar más de una decena de cuentos de ciencia ficción en formato pequeño y con un impacto inmediato entre los lectores potenciales: los estudiantes universitarios y el público en general.
¿Qué otra característica es visible?
La marca nacionalista, el deseo de decir que somos mexicanos a pesar de que habitamos un país que se nos desmorona entre los dedos. Hay un deseo de darle voz y carácter nacional a nuestros personajes y a las situaciones en que viven. Hay un tic nervioso por imponerle nuestro humor negro al futuro que se vislumbra en cuentos y novelas. Hay un prurito por destruir el país y mandar al infierno a nuestra clase política (verdaderos villanos de nuestra época actual).
Hay un sueño de libertad que busca liberarnos de una iglesia pederasta, de un sistema judicial corrupto, de un gobierno ineficaz, de una sociedad indiferente al dolor ajeno. Hay demasiados apocalipsis en nuestra ciencia ficción y tan pocas utopías. La desesperanza, el cielo negro del porvenir le ganan a la visión quimérica. O peor: hay demasiados chistes para consumo nacional y poca inventiva radical, poca atención al lenguaje.
Por otra parte, el boom de la ciencia ficción mexicana se dio a partir de 1990, cuando apareció Más allá de lo imaginado, la antología de Federico Schaffler en tres tomos, y termina con la publicación de Visiones periféricas de Miguel Angel Fernández en 2002. Durante esa docena de años hubo el intento consciente de crear una comunidad ciencia-ficcionera en el país, una comunidad nacional en serio, con autores ubicados a lo largo y ancho de México, pero especialmente situados en la frontera norte, Puebla y la capital del país.
En esos años se publicaron libros (al menos una media docena por año) de cuentos o novelas, hubo la atención crítica de revistas de literatura en general, como Complot, Blanco móvil o Tierra adentro, se interesaron en el fenómeno de autores mexicanos escribiendo ciencia ficción, y aparecieron libros y ensayos sobre este género de Gabriel Trujillo Muñoz, Miguel Ángel Fernández, Ramón López y Gonzalo Martré. Luego todo volvió a su nivel y cada quien tuvo que rascarse con sus propias uñas. No enraizó porque no hubo editoriales comerciales que apostaran por la ciencia ficción mexicana, como sí sucedió en España o en Argentina. Sin un mercado editorial todo quedó en publicaciones marginales.
Talentos había, y muchos, pero no promotores ni editores que se arriesgaran, que creyeran que era posible mantener una ciencia ficción con sello mexicano. Porque lectores había y por montones a lo largo y ancho del país, pero no oferta editorial para abastecer su interés por este género en su propio país y con sus propios autores, como ya hay en Sudamérica y en España.
Pero la ciencia ficción regresa por sus fueros a partir de 2010, con la antología de Bernardo Fernández, Los viajeros. 25 años de ciencia ficción en México, con la aparición de mi novela Trenes perdidos en la niebla y con la colección de minibúks dedicada a este género literario y que Pepe Rojo logra publicar con el apoyo de la Facultad de Humanidades de la UABC en Tijuana en 2010 y con el apoyo del Cecut en 2011.
Y si a esto agregamos que Federico Schaffler recibe, en su natal Tamaulipas, el reconocimiento que merece como creador emérito en 2011, podemos constatar que la ciencia ficción sigue abriéndose camino en la cultura nacional. Y esa es otra de sus mejores características: este género literario nunca ha padecido del centralismo, siempre ha sido practicado a lo largo y ancho del país sin jerarquías ni sumisiones a la república de las letras, como una narrativa autónoma e independiente que ha luchado por hacerse oír desde Mexicali a Mérida, desde Monterrey a Guadalajara.
Si bien es cierto que la ciencia ficción mexicana es, mayoritariamente, un género escrito por aficionados, es decir, que es una ciencia ficción derivativa o imitativa de las cintas, libros y comics extranjeros, especialmente estadounidenses, es necesario aclarar que la literatura de ciencia ficción escrita por escritores mexicanos profesionales, no tiene tal limitante. O mejor dicho: es una mezcla de Julio Torri con Isaac Asimov, de Amado Nervo con H. P. Lovecraft, de Manú Dornbierer con Angélica Gorodischer, de Diego Cañedo con Philip K. Dick. Un crisol de influencias para todos los gustos y necesidades.
Esa es una gran ventaja, pues incluso entre los escritores estadounidenses, pocos leen obras de autores extranjeros, limitando de esa manera su visión global de la humanidad a su propio entorno literario, a su propia (y única) tradición. El gran problema de la ciencia ficción mexicana reside en un complejo de negación, ya que todos los grandes escritores de nuestro país la han practicado pero se avergüenzan de decirlo en público.
Carlos Fuentes, Juan José Arreola, Martín Luis Guzmán, José Agustín y un largo etcétera han escrito novelas de ciencia ficción, pero prefieren llamarlas novelas de lo real maravilloso que aceptar lo que realmente son. Creen que si aceptan el membrete a sus libros no los leerían seriamente. Prejuicios de la comunidad literaria que aún no admite a los géneros de terror, de fantasía y de ciencia ficción como auténticos territorios de la imaginación creadora. Pero los lectores saben mejor que muchos autores nacionales que tales membretes no restringen la lectura: a lo más la precisan para aquellos que prefieren ciertos géneros sobre otros.
Ahora, en 2011, hay una tanda de cintas de ciencia ficción mexicanas, que son mas ajustes de cuentas con nuestro pasado político nacional que miradas originales acerca de nuestro futuro. Lo cierto que esta nueva oleada de películas es, al parecer, el inicio de un boom cinematográfico, pero me temo que no sucederá lo mismo en el campo de la literatura mexicana, en donde no se admite que la ciencia ficción representa una de las rutas más creativas y diversificadas de la literatura contemporánea.
Doris Lessing, la novelista británica ganadora del premio Nobel y ella misma practicante destacada de este género, nunca lo ha negado. Ella sabe que la ciencia ficción es un vehículo excelente para expresar las esperanzas y temores de la humanidad de cara al futuro. Nuestros autores nacionales no lo entienden. Para ellos, el realismo del siglo XIX sigue siendo inamovible. Y cuando integran situaciones de ciencia ficción o mezclan la realidad con la fantasía lo llaman literatura experimental. Reconocer que sus obras son literatura de ciencia ficción les da urticaria; les quita crédito, según ellos y ellas, como escritores serios, a tomar en cuenta por la jerárquica república de nuestras letras.
¿Cómo ha cambiado el panorama de la ciencia ficción mexicana desde que empecé a escribir relatos de este género en 1981, desde que comencé a promoverla con cursos en la UABC y con programas radiofónicos en Radio Universidad en 1982?
En estos treinta años creo que hemos avanzado mucho en la arqueología de nuestros orígenes. Ahora sabemos que las raíces de este género en México se remontan a la época colonial, hasta el siglo XVIII; que en todo el transcurrir de México como nación independiente ha habido escritores a su servicio, se han publicado obras importantes.
Ahora, en este siglo XXI, se escribe menos sobre viajes espaciales y más sobre el impacto social de la tecnología, menos sobre monstruos extraterrestres y más sobre el ciber espacio, menos sobre robots y más sobre redes ciudadanas, menos sobre astronautas y más sobre justicia y equidad política y de género.
La ciencia ficción mexicana es contemporánea de la ciencia ficción mundial. Pero sigue igual que en 1981: pequeña, de espaldas contra la pared, luchando por hacerse oír, por hacerse notar en la república de las letras nacionales.
Tal es su reto hoy en día, su desafío.
Fuente: http://www.el-mexicano.com.mx/informacion/suplementos/2/40/identidad/2011/04/03/464437/precisiones-sobre-la-ciencia-ficcion-en-mexico.aspx
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sábado, 7 de mayo de 2011
martes, 11 de enero de 2011
Afirma investigador que es de gran calidad literatura tamaulipeca
Afirma investigador que es de gran calidad literatura tamaulipeca
6 enero 2011 11:36
TAMPICO (Notimex).— Con la seguridad de haber publicado su investigación 'La narrativa breve tamaulipeca', el experto de El Colegio de la Frontera Norte, Arturo Zárate Ruiz, afirmó que la narrativa breve que se hace en el estado es de gran calidad.
Aseveró que la literatura en Tamaulipas lleva el liderazgo, sobre todo en ciencia ficción, y acotó que no es sólo su apreciación sino que lo demuestra el que los autores nacidos aquí ganan concursos en el país y en el extranjero.
Explicó que para su estudio crítico de la narrativa breve (cuento y novela corta) de su estado, publicado a finales de 2010 con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, debió leer alrededor de 300 textos y estudiar la producción de unos 50 autores.
Se basó en la obra publicada por los autores, en antologías, revistas literarias como 'El Bagre' (Tampico), 'Umbrales' (Nuevo Laredo) y 'A Quien Corresponda' (Matamoros), así como páginas de Internet, detalló el doctor en artes de la comunicación en la Universidad en Wisconsin, en Madison.
Algunas de las características de esta literatura breve son, por un lado, su inclinación por los géneros como la ciencia ficción, en su vertiente conocida como ciberpunk, y la fantasía, dijo el autor del libro editado con la ayuda también del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes.
Dejó en claro que también se inclinan por los textos del género siniestro, que realmente son horribles y desagradables, parecido al gore en cine, pero con un toque de humor sarcástico que los salva.
'El pesimismo, lo horrendo y lo perverso sobreabundan en la cuentística tamaulipeca contemporánea... Es difícil ignorar la negrura de las letras tamaulipecas, cómo dejar de notar un matiz en muchas de estas obras: su negrura reside en el humor.
'Si en algún momento en el mundo la ciencia ficción degeneró en dramones de dimensiones cósmicas, ésta ha sido rescatada por los tamaulipecos al trastocar su solemne e ilustrada gravedad en risotadas. He allí su gran contribución a éste y otros géneros', afirmó el investigador.
El investigador señaló que en Tamaulipas brillan por luz propia autores de gran valía como José Luis Velarde, Guillermo Lavín, Federico Schaffler, Gerardo Sifuentes y Orlando Ortiz, por mencionar unos cuantos.
Algunos de nuestros cuentistas producen una narrativa bien armada. Les gusta la ciencia ficción y la fantasía, aunque destaquen también por el realismo descarnado. Desbordan pesimismo, el cual a veces mitigan con el humor, pero más veces exacerban con lo siniestro y lo horrendo. Se interesan, que no obsesionan, por la identidad tamaulipeca o fronteriza'.
Acotó que en la literatura de Tamaulipas no hay algo parecido al 'spanglish' o alguno de los clichés que se han acuñado sobre la frontera como sello de identidad, como tampoco existen los autores obsesionados por la 'fronteridad de la frontera'.
Resaltó también la labor de las escritoras, que añaden a todo lo antes mencionado una preocupación por su identidad y condición de mujeres. Sobresalen algunas tamaulipecas porque, más que descubrir o cuestionar su condición femenina, proponen e impulsan un nuevo modelo de mujer en el estado y en México.
La lista de autoras la encabeza Cristina Rivera Garza, pero también destacan Raquel Rodríguez Brayda, Olga Fresnillo, Bambi Brayda, Altair Tejeda de Tamez y Rebecca Bowman, mencionó.
Sobre su método de análisis, expuso que se centró en la narrativa y seleccionó los textos 'que más llamaron mi atención. Trato además de notar lo que en especial le ofrecen al lector: una narrativa bien armada; ciencia ficción; fantasía, aunque también realismo.
'Mucho pesimismo; éste matizado a veces por el humor, y despeñándose otras veces en lo siniestro y en lo horrible', abundó.
Arturo Zárate Ruiz trabaja para El Colegio de la Frontera Norte, en Matamoros. Se doctoró en artes de la comunicación en la Universidad en Wisconsin, en Madison. Se especializa en retórica. Estudia el discurso político y literario en la frontera de México y Estados Unidos.
Entre sus libros se hallan 'La Ley de Herodes y la ´guerra´ contra las drogas' (2003), 'A Rhetorical Analysis of the NAFTA Debate' (2000) y 'Gracián, Wit, and the Baroque Age' (1996).
Fuente: http://www.yucatan.com.mx/20110106/nota-7/58432-afirma-investigador-que-es-de-gran-calidad-literatura-tamaulipeca.htm
6 enero 2011 11:36
TAMPICO (Notimex).— Con la seguridad de haber publicado su investigación 'La narrativa breve tamaulipeca', el experto de El Colegio de la Frontera Norte, Arturo Zárate Ruiz, afirmó que la narrativa breve que se hace en el estado es de gran calidad.
Aseveró que la literatura en Tamaulipas lleva el liderazgo, sobre todo en ciencia ficción, y acotó que no es sólo su apreciación sino que lo demuestra el que los autores nacidos aquí ganan concursos en el país y en el extranjero.
Explicó que para su estudio crítico de la narrativa breve (cuento y novela corta) de su estado, publicado a finales de 2010 con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, debió leer alrededor de 300 textos y estudiar la producción de unos 50 autores.
Se basó en la obra publicada por los autores, en antologías, revistas literarias como 'El Bagre' (Tampico), 'Umbrales' (Nuevo Laredo) y 'A Quien Corresponda' (Matamoros), así como páginas de Internet, detalló el doctor en artes de la comunicación en la Universidad en Wisconsin, en Madison.
Algunas de las características de esta literatura breve son, por un lado, su inclinación por los géneros como la ciencia ficción, en su vertiente conocida como ciberpunk, y la fantasía, dijo el autor del libro editado con la ayuda también del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes.
Dejó en claro que también se inclinan por los textos del género siniestro, que realmente son horribles y desagradables, parecido al gore en cine, pero con un toque de humor sarcástico que los salva.
'El pesimismo, lo horrendo y lo perverso sobreabundan en la cuentística tamaulipeca contemporánea... Es difícil ignorar la negrura de las letras tamaulipecas, cómo dejar de notar un matiz en muchas de estas obras: su negrura reside en el humor.
'Si en algún momento en el mundo la ciencia ficción degeneró en dramones de dimensiones cósmicas, ésta ha sido rescatada por los tamaulipecos al trastocar su solemne e ilustrada gravedad en risotadas. He allí su gran contribución a éste y otros géneros', afirmó el investigador.
El investigador señaló que en Tamaulipas brillan por luz propia autores de gran valía como José Luis Velarde, Guillermo Lavín, Federico Schaffler, Gerardo Sifuentes y Orlando Ortiz, por mencionar unos cuantos.
Algunos de nuestros cuentistas producen una narrativa bien armada. Les gusta la ciencia ficción y la fantasía, aunque destaquen también por el realismo descarnado. Desbordan pesimismo, el cual a veces mitigan con el humor, pero más veces exacerban con lo siniestro y lo horrendo. Se interesan, que no obsesionan, por la identidad tamaulipeca o fronteriza'.
Acotó que en la literatura de Tamaulipas no hay algo parecido al 'spanglish' o alguno de los clichés que se han acuñado sobre la frontera como sello de identidad, como tampoco existen los autores obsesionados por la 'fronteridad de la frontera'.
Resaltó también la labor de las escritoras, que añaden a todo lo antes mencionado una preocupación por su identidad y condición de mujeres. Sobresalen algunas tamaulipecas porque, más que descubrir o cuestionar su condición femenina, proponen e impulsan un nuevo modelo de mujer en el estado y en México.
La lista de autoras la encabeza Cristina Rivera Garza, pero también destacan Raquel Rodríguez Brayda, Olga Fresnillo, Bambi Brayda, Altair Tejeda de Tamez y Rebecca Bowman, mencionó.
Sobre su método de análisis, expuso que se centró en la narrativa y seleccionó los textos 'que más llamaron mi atención. Trato además de notar lo que en especial le ofrecen al lector: una narrativa bien armada; ciencia ficción; fantasía, aunque también realismo.
'Mucho pesimismo; éste matizado a veces por el humor, y despeñándose otras veces en lo siniestro y en lo horrible', abundó.
Arturo Zárate Ruiz trabaja para El Colegio de la Frontera Norte, en Matamoros. Se doctoró en artes de la comunicación en la Universidad en Wisconsin, en Madison. Se especializa en retórica. Estudia el discurso político y literario en la frontera de México y Estados Unidos.
Entre sus libros se hallan 'La Ley de Herodes y la ´guerra´ contra las drogas' (2003), 'A Rhetorical Analysis of the NAFTA Debate' (2000) y 'Gracián, Wit, and the Baroque Age' (1996).
Fuente: http://www.yucatan.com.mx/20110106/nota-7/58432-afirma-investigador-que-es-de-gran-calidad-literatura-tamaulipeca.htm
Reconocen mérito de Federico Schaffler
Reconocen mérito de Federico Schaffler
Por: Primitivo López
Fecha:2010-12-20
El Gobierno del Estado de Tamaulipas, a través del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, ha designado al neolaredense Federico Schaffler González como “Creador Emérito 2011”, en virtud a su trayectoria de más de 27 años como escritor, promotor de la literatura fantástica mexicana y formador de nuevas generaciones de creadores literarios.
Esta distinción se presenta cada año a un solo creador, mayor de 50 años, quien se haya distinguido por dejar honda huella en su disciplina, en reconocimiento a sus aportaciones individuales y a la entrega y dedicación para impulsar a nuevos creadores.
Se hace a través del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico, a propuesta de universidades, organizaciones de la sociedad civil o asociaciones culturales, en éste caso la Universidad Valle de México, la Universidad Tec Milenio y Esfera Ciudadana, todas de Nuevo Laredo, que de manera conjunta presentaron la recomendación.
Las propuestas de candidatos para el reconocimiento de Creador Emérito, se reciben de todo Tamaulipas y de todo México, las cuales son evaluadas por un consejo integrado por creadores de reconocimiento internacional y por funcionarios de CONACULTA y el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, quienes determinan a quien se hace merecedor de dicha distinción.
Federico Schaffler González fue Becario del Centro Mexicano de Escritores (1990-1991), siendo sus maestros Alí Chumacero y Carlos Montemayor y uno de sus compañeros de generación Jorge Volpi. Ha publicado más de 100 cuentos y ensayos en revistas y libros nacionales e internacionales, así como 25 libros, como autor y como antologador, de narrativa, ensayo, crónica e historia.
Parte de su trayectoria como escritor y promotor ha sido reseñada en The Encyclopedia of Science Fiction, de John Clute y Peter Nicholls (1995); Latin American Science Fiction Writers, an A to Z guide, editada por Darrell B. Lockhart) 2004), Los confines (1999) y Biografías del futuro (2000), ambos de Gabriel Trujillo y Expedición a la ciencia ficción mexicana (2001) de Ramón López Castro, entre muchos otros.
Su obra y contribución ha sido tema de tesis doctorales (La ciencia ficción mexicana contemporánea y el mundo distópico en los espacios urbanos, de Miguel Ángel Estrada Quiñones, Universidad de Nuevo México, 2005) y ha sido reconocida, comentada y reseñada por críticos en Italia, Alemania, España, Canadá, Argentina, Estados Unidos y México.
Ha sido conferencista en el Festival Internacional Cervantino, las Ferias Internacionales del Libro de Guadalajara, Palacio de Minería y Monterrey, el Coloquio Internacional de Literatura Fantástica y del Festival Internacional Tamaulipas, entre otros.
Su primer cuento publicado (1983), “Un error de cálculo” aparece en “El futuro en llamas, cuentos clásicos de la ciencia ficción mexicana” (1997), editado por Gabriel Trujillo, apareciendo al lado de Amado Nervo, Juan José Arreola, José Emilio Pacheco, José Agustín y Paco Ignacio Taibo II. Traducido como “A Miscalculation”, se publicó en “Cosmos Latinos”, an anthology of science fiction from Latin America and Spain”, editado por Andrea L. Bell y Yolanda Molina Gavilán, (2003), en donde aparece al lado de Miguel de Unamuno, Juan José Arreola, Daína Chaviano, Luis Britto García, Braulio Tavares y Angélica Gorodischer, entre otros.
Algunos de los puntos más importantes de su trayectoria son los siguientes:
En 1983 publicó su primer cuento en un periódico de su ciudad;
en 1988 ganó su primer premio estatal de literatura;
en 1989 obtuvo el primer reconocimiento internacional en el concurso de cuento “Más Allá” del Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía;
en 1990 crea el Taller “Terra Ignota” de literatura fantástica en Nuevo Laredo;
en 1991 publica en el Fondo Editorial Tierra Adentro de Conaculta la primera antología de ciencia ficción de autores mexicanos “Más allá de lo imaginado”, en tres tomos;
en 1992 fundó la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía (reelecto nuevamente como presidente en 2000) y empezó a publicar la revista “Umbrales, literatura fantástica mexicana” (1992-2000);
en 1995 recibe su primera beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Tamaulipas (recibe una segunda en 2006);
en 1997 obtiene dos premios nacionales, el “Kalpa” de cuento de ciencia ficción, otorgado por la AMCYF y Conaculta y el “Charrobot”, otorgado por la AMCYF por su trayectoria y por haber publicado en 1989 el primer cuento mexicano de ciencia ficción premiado en el extranjero;
en 2000 y 2002 convocó al Premio Internacional de Literatura Fantástica Terra Ignota, que conjuntó más de 520 participantes de 26 países del mundo.
Algunos de los escritores neolaredenses que surgieron del Taller Terra Ignota y que en diversas ocasiones han ganado premios estatales de literatura de Tamaulipas o han recibido becas y reconocimientos nacionales o internacionales son Marcos Manuel Rodríguez Leija, Jesús de León Serratos, Ramberto Salinas Rodríguez, Carlo Rafael Cantú, Ricardo Antonio Galván, Jorge Eduardo Álvarez y José Luis Alverdi, entre otros.
Federico Schaffler ha sido:
director de Fomento Cultural del Gobierno del Estado de Tamaulipas (1993);
director del Instituto Municipal para la Educación y la Cultura (IMEC) de Nuevo Laredo (1996-1997)
y secretario de Desarrollo Humano y de la Sociedad del Gobierno municipal de Nuevo Laredo (2008-2010), entre otras labores en el servicio público.
Es licenciado en ciencias de la comunicación por la Universidad Valle del Bravo (hoy Valle de México) Campus Nuevo Laredo y tiene Maestría en Estudios Interdisciplinarios (Sociología, ciencia política e historia) de la Texas A&M International University, de Laredo, Texas.
Actualmente cursa un doctorado en políticas públicas en la Escuela de Graduados en Administración Pública y Políticas Públicas (EGAP) del Tecnológico de Monterrey.
Fuente: http://laverdad.com.mx/desplegar_noticia.php?seccion=REGIONAL¬a=62451
Por: Primitivo López
Fecha:2010-12-20
El Gobierno del Estado de Tamaulipas, a través del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, ha designado al neolaredense Federico Schaffler González como “Creador Emérito 2011”, en virtud a su trayectoria de más de 27 años como escritor, promotor de la literatura fantástica mexicana y formador de nuevas generaciones de creadores literarios.
Esta distinción se presenta cada año a un solo creador, mayor de 50 años, quien se haya distinguido por dejar honda huella en su disciplina, en reconocimiento a sus aportaciones individuales y a la entrega y dedicación para impulsar a nuevos creadores.
Se hace a través del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico, a propuesta de universidades, organizaciones de la sociedad civil o asociaciones culturales, en éste caso la Universidad Valle de México, la Universidad Tec Milenio y Esfera Ciudadana, todas de Nuevo Laredo, que de manera conjunta presentaron la recomendación.
Las propuestas de candidatos para el reconocimiento de Creador Emérito, se reciben de todo Tamaulipas y de todo México, las cuales son evaluadas por un consejo integrado por creadores de reconocimiento internacional y por funcionarios de CONACULTA y el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, quienes determinan a quien se hace merecedor de dicha distinción.
Federico Schaffler González fue Becario del Centro Mexicano de Escritores (1990-1991), siendo sus maestros Alí Chumacero y Carlos Montemayor y uno de sus compañeros de generación Jorge Volpi. Ha publicado más de 100 cuentos y ensayos en revistas y libros nacionales e internacionales, así como 25 libros, como autor y como antologador, de narrativa, ensayo, crónica e historia.
Parte de su trayectoria como escritor y promotor ha sido reseñada en The Encyclopedia of Science Fiction, de John Clute y Peter Nicholls (1995); Latin American Science Fiction Writers, an A to Z guide, editada por Darrell B. Lockhart) 2004), Los confines (1999) y Biografías del futuro (2000), ambos de Gabriel Trujillo y Expedición a la ciencia ficción mexicana (2001) de Ramón López Castro, entre muchos otros.
Su obra y contribución ha sido tema de tesis doctorales (La ciencia ficción mexicana contemporánea y el mundo distópico en los espacios urbanos, de Miguel Ángel Estrada Quiñones, Universidad de Nuevo México, 2005) y ha sido reconocida, comentada y reseñada por críticos en Italia, Alemania, España, Canadá, Argentina, Estados Unidos y México.
Ha sido conferencista en el Festival Internacional Cervantino, las Ferias Internacionales del Libro de Guadalajara, Palacio de Minería y Monterrey, el Coloquio Internacional de Literatura Fantástica y del Festival Internacional Tamaulipas, entre otros.
Su primer cuento publicado (1983), “Un error de cálculo” aparece en “El futuro en llamas, cuentos clásicos de la ciencia ficción mexicana” (1997), editado por Gabriel Trujillo, apareciendo al lado de Amado Nervo, Juan José Arreola, José Emilio Pacheco, José Agustín y Paco Ignacio Taibo II. Traducido como “A Miscalculation”, se publicó en “Cosmos Latinos”, an anthology of science fiction from Latin America and Spain”, editado por Andrea L. Bell y Yolanda Molina Gavilán, (2003), en donde aparece al lado de Miguel de Unamuno, Juan José Arreola, Daína Chaviano, Luis Britto García, Braulio Tavares y Angélica Gorodischer, entre otros.
Algunos de los puntos más importantes de su trayectoria son los siguientes:
En 1983 publicó su primer cuento en un periódico de su ciudad;
en 1988 ganó su primer premio estatal de literatura;
en 1989 obtuvo el primer reconocimiento internacional en el concurso de cuento “Más Allá” del Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía;
en 1990 crea el Taller “Terra Ignota” de literatura fantástica en Nuevo Laredo;
en 1991 publica en el Fondo Editorial Tierra Adentro de Conaculta la primera antología de ciencia ficción de autores mexicanos “Más allá de lo imaginado”, en tres tomos;
en 1992 fundó la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía (reelecto nuevamente como presidente en 2000) y empezó a publicar la revista “Umbrales, literatura fantástica mexicana” (1992-2000);
en 1995 recibe su primera beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Tamaulipas (recibe una segunda en 2006);
en 1997 obtiene dos premios nacionales, el “Kalpa” de cuento de ciencia ficción, otorgado por la AMCYF y Conaculta y el “Charrobot”, otorgado por la AMCYF por su trayectoria y por haber publicado en 1989 el primer cuento mexicano de ciencia ficción premiado en el extranjero;
en 2000 y 2002 convocó al Premio Internacional de Literatura Fantástica Terra Ignota, que conjuntó más de 520 participantes de 26 países del mundo.
Algunos de los escritores neolaredenses que surgieron del Taller Terra Ignota y que en diversas ocasiones han ganado premios estatales de literatura de Tamaulipas o han recibido becas y reconocimientos nacionales o internacionales son Marcos Manuel Rodríguez Leija, Jesús de León Serratos, Ramberto Salinas Rodríguez, Carlo Rafael Cantú, Ricardo Antonio Galván, Jorge Eduardo Álvarez y José Luis Alverdi, entre otros.
Federico Schaffler ha sido:
director de Fomento Cultural del Gobierno del Estado de Tamaulipas (1993);
director del Instituto Municipal para la Educación y la Cultura (IMEC) de Nuevo Laredo (1996-1997)
y secretario de Desarrollo Humano y de la Sociedad del Gobierno municipal de Nuevo Laredo (2008-2010), entre otras labores en el servicio público.
Es licenciado en ciencias de la comunicación por la Universidad Valle del Bravo (hoy Valle de México) Campus Nuevo Laredo y tiene Maestría en Estudios Interdisciplinarios (Sociología, ciencia política e historia) de la Texas A&M International University, de Laredo, Texas.
Actualmente cursa un doctorado en políticas públicas en la Escuela de Graduados en Administración Pública y Políticas Públicas (EGAP) del Tecnológico de Monterrey.
Fuente: http://laverdad.com.mx/desplegar_noticia.php?seccion=REGIONAL¬a=62451
domingo, 12 de diciembre de 2010
Bernardo Fernández "BEF" presenta su antología "LOS VIAJEROS: 25 AÑOS DE CIENCIA FICCIÓN"
Bernardo Fernández viaja por el tiempo
El escritor e historietista presenta Los viajeros: 25 años de ciencia ficción, una antología de cuentos escritos en México entre 1984 y 2009
La obra es una recopilación de cuentos escritos en México entre 1984 y 2009, que reúne tres generaciones de autores nacionales que le han “entrado” a los géneros imaginativos.
La construcción de la más reciente publicación firmada por “BEF”, que implicó la selección de diferentes textos, “fue como escribir una carta a los Reyes Magos. Hice una lista de los cuentos que como lector de este género había disfrutado. Después convoqué a algunos autores más jóvenes que me interesaba incluir. Al final quedaron 18 cuentos”, dice el diseñador gráfico.
Bernardo Fernández además señala que hace 10 años se había hecho la última antología de ciencia ficción, por lo que ya era momento de presentar una nueva cara del género: se puso manos a la obra y constató las diferencias generacionales.
“Los más noveles son más dados a la experimentación que los veteranos. En casi todos los textos permea una gran melancolía que se puede percibir como pesimismo”, explica.
el libro Los viajeros; 25 años de ciencia ficción mexicana, volumen que compila 18 cuentos de entre mis favoritos del género.
El libro ve la luz en SM Ediciones, gracias al entusiasmo y generosidad de mi editora, Laura Lecuona.
El criterio fue reunir autores mexicanos que cumpieran dos de tres requisitos:
1) Haber escrito un buen cuendo de CF.
2) Tener algún premio dentro o fuera del género y
3) Tener una carrera consistente de publicaciones que por lo menos incluyera un libro.
El índice del libro es el siguiente:
Mauricio-José Schwarz - La pequeña guerra
Gabriel Trujillo Muñoz - Un hombre es un hombre
Gerardo Horacio Porcayo - Los motivos de Medusa
José Luis Zárate - El viajero
F.G. Haghenbeck - Y el ovni cayó...
Antonio Malpica - Un regalo para Justine
Ignacio Padilla - El año de los gatos amurallados
Pepe Rojo - Ruido gris
Cecilia Eudave - El ascenso
Alberto Chimal - Se ha perdido una niña
Karen Chacek - La hora de las luciérnagas
Bernardo Fernández, Bef - Las últimas horas de los últimos días
Gerardo Sifuentes - Radiotechnika Cantina
Rodolfo JM - El duelo
Edgar Omar Avilés - Instantáneas F&D
Gabriela Damián Miravete - Futura Nereida
Rafael Villegas - Paralaje
Orlando Guzmán - La otra orilla
Muchos de los cuentos se recuperan por primera vez desde su publicación original, varios de ellos en libros imposibles de conseguir. La última antología que hubo similar a ésta tiene casi diez años de publicada (aquella de Visiones periféricas, de Miguel Ängel Fernández).
Además engalana el libro un generoso epílogo de mi admirado Alberto Chimal.
Desde la marginalidad
“Siempre ha sido un género marginal (la ciencia ficción), pese a su popularidad, sobre todo entre los lectores jóvenes. Ahora mismo está, como hace 25 años: buscando sus espacios”, comenta el historietista, durante su visita a Guadalajara la semana pasada, para presentar su reciente publicación.
Dicha marginalidad no implica que la ciencia ficción sea un género totalmente invisible en las letras mexicanas. Por el contrario, el género siempre ha tenido buenos representantes, afirma “BEF”.
El género, es decir, la narrativa de ficción que se hace a partir de supuestos científicos para explorar sus implicaciones políticas, sociales, culturales y biológicas ha tenido solamente dos épocas de gran esplendor: la primera con Narciso Genovese en 1958, y la segunda en la década de los sesenta, con Irene y Arturo Gutiérrez Arias, Alfredo Cardona Peña y Carlos Olvera, autor de Mejicanos en el espacio, la novela más importante de ciencia ficción con la que se cuenta hasta ahora, de acuerdo a Gabriel Trujillo, autor participante en la antología.
La segunda etapa de mayor auge se da en 1984 con el Concurso Nacional de Cuento de Ciencia Ficción, impulsado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Cultura de Puebla, vigente a la fecha. Es a partir de dicho certamen que hay una nueva ola de escritores, nacidos en 1945 aproximadamente, de los que destacan Mauricio-José Schwarz, Héctor Chavarría y Guillermo Fárber.
Los estados que destacan por abordar el género son “Jalisco, Puebla, la Ciudad de México y la frontera Norte, acaso por ser más visibles sus autores, como Gabriel Trujillo, por ejemplo”.
Los soportes que se están empleando en pleno siglo XXI son las redes sociales, dice el diseñador gráfico. “Está el caso de José Luis Zárate o Alberto Chimal, que diario publican minificciones en Twitter”, con la temática que se ha abordado desde los inicios del género: El fin del mundo.
Cita en la FIL
Es probable que Bernardo Fernández “BEF” participe en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, como cada año lo hace, donde al parecer el sábado 27 de noviembre presentará las novelas gráficas que ganaron el concurso editorial JUS.
Además, recientemente concluyó Espiral, novela gráfica publicada por Alfaguara que se podrá conseguir durante la FIL. Aunque “los próximos meses estaré promocionándola con Los viajeros: 25 años de ciencia ficción. Tengo una novela policiaca en el horno y preparo una nueva novela gráfica”, destaca el historietista capitalino.
.CRÉDITOS: Informador Redacción / AOC
http://www.informador.com.mx/cultura/2010/250567/6/bernardo-fernandez-viaja-por-el-tiempo.htm
El escritor e historietista presenta Los viajeros: 25 años de ciencia ficción, una antología de cuentos escritos en México entre 1984 y 2009
El historietista capitalino Bernardo Fernández también participa en la más reciente publicación de Francisco Haghenbeck. A. CAMACHO
GUADALAJARA, JALISCO (21/NOV/2010).- Con la intención de reivindicar la ciencia ficción, el escritor e historietista Bernardo Fernández “BEF” presenta la antología Los viajeros: 25 años de ciencia ficción, aunque muchos lectores y escritores “serios” consideren al género como menor.La obra es una recopilación de cuentos escritos en México entre 1984 y 2009, que reúne tres generaciones de autores nacionales que le han “entrado” a los géneros imaginativos.
La construcción de la más reciente publicación firmada por “BEF”, que implicó la selección de diferentes textos, “fue como escribir una carta a los Reyes Magos. Hice una lista de los cuentos que como lector de este género había disfrutado. Después convoqué a algunos autores más jóvenes que me interesaba incluir. Al final quedaron 18 cuentos”, dice el diseñador gráfico.
Bernardo Fernández además señala que hace 10 años se había hecho la última antología de ciencia ficción, por lo que ya era momento de presentar una nueva cara del género: se puso manos a la obra y constató las diferencias generacionales.
“Los más noveles son más dados a la experimentación que los veteranos. En casi todos los textos permea una gran melancolía que se puede percibir como pesimismo”, explica.
el libro Los viajeros; 25 años de ciencia ficción mexicana, volumen que compila 18 cuentos de entre mis favoritos del género.
El libro ve la luz en SM Ediciones, gracias al entusiasmo y generosidad de mi editora, Laura Lecuona.
El criterio fue reunir autores mexicanos que cumpieran dos de tres requisitos:
1) Haber escrito un buen cuendo de CF.
2) Tener algún premio dentro o fuera del género y
3) Tener una carrera consistente de publicaciones que por lo menos incluyera un libro.
El índice del libro es el siguiente:
Mauricio-José Schwarz - La pequeña guerra
Gabriel Trujillo Muñoz - Un hombre es un hombre
Gerardo Horacio Porcayo - Los motivos de Medusa
José Luis Zárate - El viajero
F.G. Haghenbeck - Y el ovni cayó...
Antonio Malpica - Un regalo para Justine
Ignacio Padilla - El año de los gatos amurallados
Pepe Rojo - Ruido gris
Cecilia Eudave - El ascenso
Alberto Chimal - Se ha perdido una niña
Karen Chacek - La hora de las luciérnagas
Bernardo Fernández, Bef - Las últimas horas de los últimos días
Gerardo Sifuentes - Radiotechnika Cantina
Rodolfo JM - El duelo
Edgar Omar Avilés - Instantáneas F&D
Gabriela Damián Miravete - Futura Nereida
Rafael Villegas - Paralaje
Orlando Guzmán - La otra orilla
Muchos de los cuentos se recuperan por primera vez desde su publicación original, varios de ellos en libros imposibles de conseguir. La última antología que hubo similar a ésta tiene casi diez años de publicada (aquella de Visiones periféricas, de Miguel Ängel Fernández).
Además engalana el libro un generoso epílogo de mi admirado Alberto Chimal.
Desde la marginalidad
“Siempre ha sido un género marginal (la ciencia ficción), pese a su popularidad, sobre todo entre los lectores jóvenes. Ahora mismo está, como hace 25 años: buscando sus espacios”, comenta el historietista, durante su visita a Guadalajara la semana pasada, para presentar su reciente publicación.
Dicha marginalidad no implica que la ciencia ficción sea un género totalmente invisible en las letras mexicanas. Por el contrario, el género siempre ha tenido buenos representantes, afirma “BEF”.
El género, es decir, la narrativa de ficción que se hace a partir de supuestos científicos para explorar sus implicaciones políticas, sociales, culturales y biológicas ha tenido solamente dos épocas de gran esplendor: la primera con Narciso Genovese en 1958, y la segunda en la década de los sesenta, con Irene y Arturo Gutiérrez Arias, Alfredo Cardona Peña y Carlos Olvera, autor de Mejicanos en el espacio, la novela más importante de ciencia ficción con la que se cuenta hasta ahora, de acuerdo a Gabriel Trujillo, autor participante en la antología.
La segunda etapa de mayor auge se da en 1984 con el Concurso Nacional de Cuento de Ciencia Ficción, impulsado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Cultura de Puebla, vigente a la fecha. Es a partir de dicho certamen que hay una nueva ola de escritores, nacidos en 1945 aproximadamente, de los que destacan Mauricio-José Schwarz, Héctor Chavarría y Guillermo Fárber.
Los estados que destacan por abordar el género son “Jalisco, Puebla, la Ciudad de México y la frontera Norte, acaso por ser más visibles sus autores, como Gabriel Trujillo, por ejemplo”.
Los soportes que se están empleando en pleno siglo XXI son las redes sociales, dice el diseñador gráfico. “Está el caso de José Luis Zárate o Alberto Chimal, que diario publican minificciones en Twitter”, con la temática que se ha abordado desde los inicios del género: El fin del mundo.
Cita en la FIL
Es probable que Bernardo Fernández “BEF” participe en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, como cada año lo hace, donde al parecer el sábado 27 de noviembre presentará las novelas gráficas que ganaron el concurso editorial JUS.
Además, recientemente concluyó Espiral, novela gráfica publicada por Alfaguara que se podrá conseguir durante la FIL. Aunque “los próximos meses estaré promocionándola con Los viajeros: 25 años de ciencia ficción. Tengo una novela policiaca en el horno y preparo una nueva novela gráfica”, destaca el historietista capitalino.
.CRÉDITOS: Informador Redacción / AOC
http://www.informador.com.mx/cultura/2010/250567/6/bernardo-fernandez-viaja-por-el-tiempo.htm
martes, 7 de diciembre de 2010
Amado Nervo, pionero de la ciencia ficción en México
Amado Nervo, pionero de la ciencia ficción en México
Domingo 5 de Diciembre de 2010
Morelia, Michoacán.- La ciencia ficción como género literario tiene presencia en México desde el siglo XIX, mucho antes de que países como Estados Unidos, imaginaran siquiera esta narrativa. Amado Nervo fue uno de sus principales exponentes, ya que además de poeta, era astrónomo y científico.
Esta relación entre la ciencia, el estudio del cosmos y la vida, llevó a Amado Nervo a indagar en las preguntas existenciales y a innovar una literatura, no solo moderna y única, sino que alcanza a ser visionaria.
Así fue como describió H. Pascal (seudónimo) escritor mexicano dedicado a la ciencia ficción, quien estará presente en la III Feria Estatal del Libro y la Lectura, para compartir sus trabajos narrativos que rescatan un perfil de Amado Nervo, desconocido para muchos.
H. Pascal, lamentó que en México Amado Nervo, sólo sea conocido por “Suave Patria”, y algunos poema de corte romántico, pero poco de su obra pionera en la ciencia ficción y sus textos vanguardistas.
Como lector aficionado a los textos sobre ciencia, Nervo imprimió en su obra una textura cosmopolita, mismo que hoy día superan a cualquier historia fantástica del siglo XX y XXI, consideró, H. Pascal.
Un ejemplo, indicó: “Nervo fue de los primeros en hablar sobre los viajes en el tiempo, otra realidad, incluso de lo orígenes de las guerras que vendrían.
Para difundir más sobre este personaje complejo y multifacético de la literatura, H Pascal, en colaboración con otros escritores, editan y publican el cuaderno “Goliardo”, en donde se difunden microcuentos, poemas y narrativa de ciencia ficción.
Recientemente se publicó una edición especial de este cuaderno, a propósito de la conmemoración de los 140 años de nacimiento de Amado Nervo, donde incluyen una selección llamada “La Maquinaria Lúdica de Nervo”, con relatos de ciencia ficción.
H. Pascal, es autor de muchas novelas de narrativa fantástica, y de tres libros de poesía: "Camino de estrellas", "Lamias quebradas, monstruos que regresan" y "Los danzantes en medio de la hoguera (es tan simple que parece una mentira)".
Fuente:
http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=139353
Domingo 5 de Diciembre de 2010
Morelia, Michoacán.- La ciencia ficción como género literario tiene presencia en México desde el siglo XIX, mucho antes de que países como Estados Unidos, imaginaran siquiera esta narrativa. Amado Nervo fue uno de sus principales exponentes, ya que además de poeta, era astrónomo y científico.
Esta relación entre la ciencia, el estudio del cosmos y la vida, llevó a Amado Nervo a indagar en las preguntas existenciales y a innovar una literatura, no solo moderna y única, sino que alcanza a ser visionaria.
Así fue como describió H. Pascal (seudónimo) escritor mexicano dedicado a la ciencia ficción, quien estará presente en la III Feria Estatal del Libro y la Lectura, para compartir sus trabajos narrativos que rescatan un perfil de Amado Nervo, desconocido para muchos.
H. Pascal, lamentó que en México Amado Nervo, sólo sea conocido por “Suave Patria”, y algunos poema de corte romántico, pero poco de su obra pionera en la ciencia ficción y sus textos vanguardistas.
Como lector aficionado a los textos sobre ciencia, Nervo imprimió en su obra una textura cosmopolita, mismo que hoy día superan a cualquier historia fantástica del siglo XX y XXI, consideró, H. Pascal.
Un ejemplo, indicó: “Nervo fue de los primeros en hablar sobre los viajes en el tiempo, otra realidad, incluso de lo orígenes de las guerras que vendrían.
Para difundir más sobre este personaje complejo y multifacético de la literatura, H Pascal, en colaboración con otros escritores, editan y publican el cuaderno “Goliardo”, en donde se difunden microcuentos, poemas y narrativa de ciencia ficción.
Recientemente se publicó una edición especial de este cuaderno, a propósito de la conmemoración de los 140 años de nacimiento de Amado Nervo, donde incluyen una selección llamada “La Maquinaria Lúdica de Nervo”, con relatos de ciencia ficción.
H. Pascal, es autor de muchas novelas de narrativa fantástica, y de tres libros de poesía: "Camino de estrellas", "Lamias quebradas, monstruos que regresan" y "Los danzantes en medio de la hoguera (es tan simple que parece una mentira)".
Fuente:
http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=139353
martes, 28 de septiembre de 2010
Usan mexicanos "Twitter" para difundir su ciencia ficción
Se realiza la Semana de las Letras de la Universidad Iberoamericana
Consideran la red social como un medio fácil y divertido
El Financiero en línea
México, 13 de septiembre .- Considerada un género menor, la ciencia ficción ha encontrado en las redes sociales un espacio idóneo para su difusión, coincidieron Bernardo Fernández y José Luis Zárate, dos de los principales autores mexicanos del rubro.
Al participar en la Semana de las Letras de la Universidad Iberoamericana, Fernández, quien es mejor conocido como BEF, salió en defensa del género, ya que, dijo, en México se hace ciencia ficción de alta calidad y reconocimiento internacional.
En la actualidad, continuó el reconocido autor de “Ojos de Lagarto”, la ciencia ficción es cotidianidad, es el día a día en el que transcurrimos de espacios reales a mundos virtuales como las redes sociales.
Muestra de ello es José Luis Zárate, quien emplea “Twitter” como una plataforma para difundir sus obras, ante las dificultades editoriales y los costos de publicar un libro de este género en el país.
Desde hace tres años, Zárate ha publicado más de tres mil cuentos en “Twitter” y es catalogado como uno de los 10 “twitteros” literarios mexicanos a seguir a través de @joseluiszarate.
Escribir en Twitter, expuso el propio Zárate, es una nueva opción que implica retos, el principal hacer un cuento en sólo tres líneas, sin embargo consideró que es un medio fácil y divertido.
Y es que para ambos autores, el gran obstáculo para hacer ciencia ficción en México es el problema de distribución y el prejuicio al catalogar a este género como basura, no obstante, recordaron que obras como “1984”, de George Orwell, ayudaron a que en Reino Unido no se impusiera el fascismo al ver reflejada en la novela el control del Estado sobre el pueblo.
En México, señalaron, se produjo un “boom” de la ciencia ficción en 1980 en Tamaulipas y Puebla, se tenía la esperanza de desatar un gran movimiento mexicano pero el mercado editorial les cerró la puerta y el gran problema fue y sigue siendo llegar a los lectores.
La Semana de Letras fue organizada por el Departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana, se realizó del 6 al 9 de septiembre en la Ibero y concluyó con la ponencia de Beatriz Escalante “Atrapada en la escuela del amor. Trayectoria literaria”. (Con información de Notimex/JOT)
http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=285045&docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC
Consideran la red social como un medio fácil y divertido
El Financiero en línea
Jose Luis Zárate Bernardo Fernández "Bef"
México, 13 de septiembre .- Considerada un género menor, la ciencia ficción ha encontrado en las redes sociales un espacio idóneo para su difusión, coincidieron Bernardo Fernández y José Luis Zárate, dos de los principales autores mexicanos del rubro.
Al participar en la Semana de las Letras de la Universidad Iberoamericana, Fernández, quien es mejor conocido como BEF, salió en defensa del género, ya que, dijo, en México se hace ciencia ficción de alta calidad y reconocimiento internacional.
En la actualidad, continuó el reconocido autor de “Ojos de Lagarto”, la ciencia ficción es cotidianidad, es el día a día en el que transcurrimos de espacios reales a mundos virtuales como las redes sociales.
Muestra de ello es José Luis Zárate, quien emplea “Twitter” como una plataforma para difundir sus obras, ante las dificultades editoriales y los costos de publicar un libro de este género en el país.
Desde hace tres años, Zárate ha publicado más de tres mil cuentos en “Twitter” y es catalogado como uno de los 10 “twitteros” literarios mexicanos a seguir a través de @joseluiszarate.
Escribir en Twitter, expuso el propio Zárate, es una nueva opción que implica retos, el principal hacer un cuento en sólo tres líneas, sin embargo consideró que es un medio fácil y divertido.
Y es que para ambos autores, el gran obstáculo para hacer ciencia ficción en México es el problema de distribución y el prejuicio al catalogar a este género como basura, no obstante, recordaron que obras como “1984”, de George Orwell, ayudaron a que en Reino Unido no se impusiera el fascismo al ver reflejada en la novela el control del Estado sobre el pueblo.
En México, señalaron, se produjo un “boom” de la ciencia ficción en 1980 en Tamaulipas y Puebla, se tenía la esperanza de desatar un gran movimiento mexicano pero el mercado editorial les cerró la puerta y el gran problema fue y sigue siendo llegar a los lectores.
La Semana de Letras fue organizada por el Departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana, se realizó del 6 al 9 de septiembre en la Ibero y concluyó con la ponencia de Beatriz Escalante “Atrapada en la escuela del amor. Trayectoria literaria”. (Con información de Notimex/JOT)
http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=285045&docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC
viernes, 17 de septiembre de 2010
Alberto Chimal en Monterrey
27. Marzo 2010. Asistentes del Taller de Cuento Fantástico impartido por el escritor Alberto Chimal en la Casa de la Cultura de Nuevo León.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Alfonso Treviño Cantú y su conferencia “¿Ciencia o ficción? Realidad y fantasía en los relatos de la imaginación”

Ing. Alfonso Treviño (Izq.) / Sociedad Astronómica del Planetario Alfa
Firminas de la conferencia de Alfonso Treviño Cantú “¿Ciencia o ficción? Realidad y fantasía en los relatos de la imaginación” En la XIX Reunión Nacional de Aficionados a la Astronomía, organizada por la SAPA y realizada en las instalaciones del Planetario Alfa en Noviembre de 2008 en Garza García , Nuevo León.
Firminas de la conferencia de Alfonso Treviño Cantú “¿Ciencia o ficción? Realidad y fantasía en los relatos de la imaginación” En la XIX Reunión Nacional de Aficionados a la Astronomía, organizada por la SAPA y realizada en las instalaciones del Planetario Alfa en Noviembre de 2008 en Garza García , Nuevo León.
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